Electro deja vu
Mientras me secaba, su mirada atravesó como un bisturí el roce de la toalla sobre mi pelo hasta paralizarme, ø estupefacto regresó su mirada sobre mí, nos miramos, la miramos.
Seguir leyendo →Mientras me secaba, su mirada atravesó como un bisturí el roce de la toalla sobre mi pelo hasta paralizarme, ø estupefacto regresó su mirada sobre mí, nos miramos, la miramos.
Seguir leyendo →Tanto plomo para desalojarlos, y estaba vacía, con los muros pintarrajeados, con caras llenas de tumores de toda la plana mayor, usted incluida; su retrato tenía barros y esquirlas, estaban sacándole fotos cuando la bomba explotó.
—Detrás de una loca siempre hay un imbécil— dijo Carolina —. Creemos que fue él quien se la llevó antes de que llegáramos
Seguir leyendo →Bajamos por los recovecos de las calles angostas repletas de fantasmas desterrados del metaverso bancario.
Seguir leyendo →Al filo del acantilado, tres rostros lamidos por el frío arremolinado del páramo, surcaban un enorme algodón de agua.
Seguir leyendo →― Soy mi propio obstáculo.
— El algoritmo te tiene agarrado de los huevos.
— Vos igual.
— No puedes vender ni administrar nada.
Seguir leyendo →Enamorada de tus síntomas asedias al dispositivo. En la madrugada escarbas en tu culpa o en el hastío a la cansada, como quien sacude una alcancía para ver que cae.
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